Hace algunos años, quizás décadas, poner en marcha una PYME parecía tan sencillo como lavarse la cara. Es más, salían PYMES como margaritas, lo qe provocaba que los emprendores y empresarios ‘de verdad’ se mezclaran con los oportunistas varios o los interesados en pegar el pelotazo. Con el tiempo, unas y otras actuaciones han permitido elaborar un decálogo de lo que son los denominados ‘pecados capitales de una PYME. 1. No desarrollar una verdadera visión de marketing, lo que se traduce en resistencia a acatar las preferencias de los clientes, deficiente orientación y servicio a los clientes, mala ubicación, falta de enfoque en segmentos o nichos de mercado precisos, inexistencia de planes formales de marketing y ventas, etc. 2. Deficiencias en las áreas de producción y operaciones, tales como deficiencias en los niveles de calidad, falta de capacidad técnica para manejar la producción y las operaciones, desconocimiento del sector en que opera, negligencia y poco interés en el negocio, dificultades de suministros (materias primas y materiales), altos costes de operación, mal manejo de las compras, por contar algunos de los más importantes. 3. Desconocimiento de los sistemas básicos de control de gestión, que da lugar a un manejo inadecuado de los créditos y las cobranzas, fraudes, desconocimiento del verdadero estado financiero de la empresa, gastos innecesarios, graves errores en materia de seguridad, mal manejo de los inventarios, etc. 4. Ignorar por completo la planificación, lo que implica deficiencias graves en el establecimiento de las estrategias, inexistencia de planes alternativos, establecer objetivos y expectativas poco realistas, inexistencia de un plan de negocios, planificación inadecuada, crecimiento no planificado, falta de previsión, falta de estudios de preinversión y similares. 5. Carencias en la gestión, que conduce a una evidente incapacidad para rodearse de personal competente, falta de experiencia, excesivas inversiones en activos fijos, deficiencias en las políticas de personal, ausencia de políticas de mejora continua, falta de capacitación del responsable máximo de la empresa y un largo etcétera de deficiencias que, de citarlas, no cabrían en este espacio. En el fondo, estos cinco grandes ‘pecados, que pueden llevar a cualquier empresa a la desaparición, confluyen en una única conclusión: la necesidad de que los empresarios estén capacitados para gestionar de verdad su PYME o en su caso contratar profesionales para que los ayuden. |


