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Por: userDesarrollo2015 Publicado: abril 25, 2020 En: Blog, Estudios de Mercado Comentarios: 0

Recientemente, la consultora Boston Consulting Group ha publicado un interesante informe, basado en datos del Centro de Recursos para el Coronavirus de la Universidad Johns Hopkins de EEUU. El estudio concluye que el escenario más cercano de levantamiento de las medidas de contención para España será como pronto el próximo 1 de junio, cuando se hayan cumplido once semanas desde la declaración del estado de alarma por parte del Gobierno.

«De la crisis saldremos con previsión»

El estudio está basado en proyecciones para diferentes países de todo el mundo, que son comparadas con la experiencia puesta en marcha en Hubei (China), la provincia en la que se encuentra la ciudad de Wuhan, el origen de la pandemia. En esta zona se ha empezado a poner fin al confinamiento hace unos días, transcurridas más de diez semanas desde el inicio de las medidas de contención.

 

La búsqueda de soluciones gracias a los estudios de mercado y la planificación estratégica

Este, evidentemente, no es el único estudio que se ha hecho en esta situación de crisis. Son muchas las empresas que han puesto a trabajar a sus equipos de investigación para intentar adelantarse a los acontecimientos. La experiencia, desde luego, nos dice que en momentos de incertidumbre global como los que estamos atravesando los datos nos pueden ayudar a buscar soluciones para nuestros negocios.

Ahora, más que nunca, hay que anticiparse a los acontecimientos. Para ellos, el marketing y la comunicación nos ofrecen excelentes instrumentos, como los estudios de mercado, los planes estratégicos y los planes de marketing, que nos ayudarán a enfrentarnos con menor riesgo a un mundo que se va a caracterizar por el cambio en los hábitos de consumo que hasta ahora teníamos interiorizados.

Las estimaciones para volver a la normalidad pueden variar según la situación de cada país

En el caso de España, el informe, que estima que el pico epidémico tuvo lugar el pasado 4 de abril, da una horquilla para dicha apertura de entre el 1 de junio y el 3 de julio. En cualquier caso, la propia consultora ha indicado que con este estudio no pretende proporcionar predicciones sobre la duración del bloqueo, el pico de infecciones virales, la eficacia de los sistemas de salud u otros impactos en la salud y la sociedad, por lo que se trata únicamente de un documento de trabajo.

España se adelantó unas jornadas a sus socios europeos y decretó el Estado de Alarma, y por tanto el confinamiento, el día 14 de marzo, transcurridos siete días después de la décima víctima mortal a causa del coronavirus. Llama la atención en este capítulo el caso de Noruega, que decretó el confinamiento de la población 12 días antes que se atravesase el umbral de la décima muerte en el país, lo que sitúa al país nórdico como uno de los mejor posicionados para la vuelta a la normalidad, según el informe.

En el escenario menos favorable para España, el plazo de levantamiento de las medidas se extendería hasta el próximo día 3 de julio. Según las estimaciones del informe, ese plazo se daría calculando para cada país entre ocho y 12 semanas desde la fecha del pico epidémico. Para estimar ese plazo y determinar en qué parte de la horquilla estará cada país, los expertos de la consultora tienen en cuenta la experiencia china, aprendiendo las lecciones del confinamiento y las medidas tomadas en Hubei.

La metodología utilizada por la consultora estima que la primera ventana de oportunidad para levantar las medidas de contención ocurrirá entre 10 y 14 semanas después del inicio del confinamiento y otras medidas de contención, como la limitación del movimiento y los transportes. El informe tiene en cuenta el tiempo que tardaron los diferentes países en establecer el confinamiento de la sociedad, que en el caso de China e India ocurrió el mismo día que se produjo la décima muerte y en la mayoría de los países europeos esto no ocurrió hasta transcurridos 10 días en los casos de Francia o Reino Unido o 15 en Italia.

Pero también hacen un ajuste teniendo en cuenta en cada caso la efectividad de las medidas tomas por cada gobierno y la capacidad de cada sistema sanitario nacional. Así evalúan factores como el número de camas de hospital ‘per cápita’, las muertes por enfermedades del sistema respiratorio, lo efectivas que están siendo las decisiones de cada gobierno y la calidad regulatoria de cada país.